
Después de cuatro partidos sin conocer la victoria (3 empates y 1 derrota), El Leganés regresa a Butarque, fortín pepinero donde no conoce la derrota desde el pasado 22 de Marzo. Por eso mañana, con la motivación y la necesidad de conseguir los tres puntos, la afición blanquiazul espera ver un buen partido, de esos, en los que se gana convenciendo, sin dejar lugar a dudas, y de los que hacen que la ilusión del sueño del ascenso siga inamovible en la mente de todos.
No hay rival sencillo en la segunda división B, tampoco lo será el Villanovense, y menos aún teniendo en cuenta que no podrán jugar el partido ni Iván Zarandona ni Garrido. El hispano-guineano parecía que poco a poco iba encontrando el punto físico adecuado, fue uno de los mejores en Torrelavega y no podrá jugar este partido debido a que vió la quinta amarilla. Por otro lado, Garrido (el máximo goleador pepinero junto con Quini), tampoco podrá disputar el encuentro ya que fue expulsado por doble tarjeta amarilla en tierras cántabras. A estas bajas se suman las ya consabidas de Mario y Chupe.
La salsa del fútbol son los goles, y eso es precisamente de lo que anda escaso el conjunto dirigido por Luís Ángel Duque, de los tres delanteros centros con los que cuenta el equipo, Quini es el único que se salva con 4 goles (1 de penalty), mientras Anibal (1 gol de penalty) y Nacho Aznar (0 goles) tienen la pólvora mojada desde principio de temporada. Sus goles son muy necesarios para que el equipo vuelva a encaramarse a los puestos altos de la clasificación, así como para que ellos mismos cojan la confianza necesaria para seguir marcando.
Aupa Lega.